Изображения страниц
PDF
EPUB

no lo apruebe, es de simpatías y antipatías... literarias, naturalmente. No nos resignamos a prestar vasallaje literario a autores cuyo nombre va envuelto en la aureola de la gloria, y en cuya obra no descubrimos méritos que a ella los haga acreedores. Es mucho el incienso que se ha quemado en este país de culto católico,

y conviene, en beneficio de los mismos ídolos, clarear un poco la atmósfera. Al fin, lo que de alguna manera no se niega, tampoco se afirma; y el placer de los dioses debe consistir en sentirse irritados. Conviene, sobre todo, que nuestra literatura deje de ser lo que es : toneladas de papel archivado. Los hombres mismos corremos el riesgo de amanecer convertidos en venerandus tradiciones, lo cual no sería, después de todo, una desgracia, si hubiera aún espectadores que nos contemplaran. Nosotros no dudamos de que haya habido genios en nuestra historia; lo que de veras dudamos es que haya habido tantos como se nos ha venido y se nos viene diciendo. Si esto último fuese verdad, sería una verdadera desdicha, pues querría decir que todos aquí han sido y seguimos siendo genios, lo que traducido al lenguaje de la lógica significaría que no lo ha sido ni lo somos ninguno.

Evitamos, sí, en nuestra crítica formular juicios caprichosos; juicios hechos a espaldas de los autores y libros criticados. Nuestro primer cuidado ha sido, y no precisamente para escribir de ellos, leer con atención y sin prejuicio esos autores y esos libros. Sobre esa lectura, ilustrada por la de la crítica digna de tal nombre, y en conformidad o en disconformidad con ella, fundamentamos nuestro juicio, que si no

siempre acertado (sólo los dioses son infalibles), quiere ser siempre leal y sincero. Esta parte de la crítica consultada es la que incluímos en la nota bibliográfica que sigue a cada capítulo.

Con el fin de simplificar y, sobre todo, para no hacer inacabables y repetidas esas notas, reunimos en las páginas que preceden al sumario la bibliografía de carácter más general: Historias de la literatura y libros fundamentales (por la extensión del contenido) para el estudio de la de los siglos XVIII y XIX. Entre las Historias mencionamos tan sólo las que incluyen todo o parte del asunto objeto de este volumen, es decir, el siglo XVIII, o el XVIII y el XIX. De los demás libros damos, entre paréntesis, los nombres de los escritores que figuran en estas páginas, entre los estudiados en dichos libros. Ninguno de los textos comprendidos en esta bibliografía de carácter general volverá a ser citado en el transcurso de nuestro estudio, y a ese texto habrá de tenerse por hecha toda referencia a su autor, cuando no aparezca citado en la nota bibliográfica del correspondiente capítulo con obra o estudio especial.

Ni esta bibliografía de carácter más general ni la particular de cada nota final es completa, ni es toda ella recomendable. Lo primero sería poco menos que imposible y poco más que inútil. Nosotros mismos hemos eliminado parte de la reunida, y en absoluto hemos renunciado a citar bibliografía que, por unas u otras razones, no pudimos consultar. No quisiéramos haber ofendido con nuestras omisiones sentimientos prontos a irritarse en cuestiones de esta índole; si los hemos ofendido, sírvanos de vergonzosa excusa nuestra ignorancia, si no se nos quiere excusar por otras razones. Separar la crítica recomendable de la no recomendable supondria una crítica de la crítica, cosa que no entraba en nuestro propósito al escribir este libro.

En él nos propusimos hacer entrar tan sólo la que llamaremos literatura de imaginación: poesía, novela, drama, principalmente. Esto no quiere decir, es claro, que no reconozcamos valor a otras clases de literatura. Antes bien; esperamos que llegue la ocasión de poder tratar de toda esa literatura más extensa y más útilmente que podríamos haberlo hecho en un libro como el de hoy.

De la misma manera que decidimos excluir toda clase de literatura no comprendida en aquellas tres, decidimos excluir toda literatura no castellana. En primer lugar, la hispanoamericana. También esta literatura merece trato más extenso e interesado que el de refilón que. acostumbran prestarle los historiadores de la nacional. En segundo lugar, toda la literatura en lenguas regionales, entre las que se cuenta alguna tan merecedora de estudio como la catalana. La única excepción, media excepción, es la de Rosalía de Castro. Pero es que la poetisa gallega es también autora de uno de los más bellos libros de versos en castellano producidos en el siglo XIX, y el estudio de estos versos había que completarlo con el de los versos gallegos. Además, sinceridad obliga, cuando todavía en los años del siglo XX en que estamos viviendo se escriben voluminosas historias de la literatura española que en su larga letanía de nombres de autores modernos y contemporáneos olvidan incluir el de la autora de En las orillas del Sar, nos ha parecido de justicia presentar a la genial escritora de la manera más completa.

Algún celoso lector de Libros y autores clásicos se ha preguntado y nos ha preguntado qué pensábamos de

los autores y libros no incluídos en este volumen. Por si al celoso lector se le ocurre la misma pregunta respecto a los autores y libros no incluidos en el volumen de hoy, y hechas las salvedades que van indicadas, sepa de antemano nuestra respuesta: los autores y libros de la literatura de los siglos XVIII y XIX no incluidos en este volumen, exceptuados los tres que ya dijimos quedan para el volumen próximo, nos parecen bastante interesantes para no ocuparnos críticamente de ellos. Tienen su valor, sin duda; y quien crea que la Historia se hace de la suma de todos los pedazos de la vida de un pueblo, hará bien en estudiarlos. Desgraciadamente, nos otros formamos nuestro concepto de la Historia leyendo a Carlyle.

Ya dijimos que este libro no va destinado a tan sólo los versados en la literatura patria. Es un libro, igual que el anterior, resultado de un trabajo de enseñanza de nuestra literatura durante varios años a estudiantes extranjeros, con las modificaciones impuestas por la redacción escrita. Fué siempre y es nuestra preocupación en la clase hacer amena la enseñanza y despertar en los estudiantes el interés y la simpatía por la literatura y la vida españolas, no precisamente a base de la alabanza inmerecida o exagerada, de falsedad siempre realizable y de desencanto seguro, sino a base de la exposición afectuosa y de la crítica honrada. Lo mismo, más conscientemente acaso, y por eso también acaso con peor resultado, hemos procurado hacer fácil y agradable el libro de hoy, y, consigámoslo o no, interesar al lector en el estudio de nuestros escritores, que es, en final de cuentas, la mejor y más sana crítica que de ellos cabe hacer.

Literatos y críticos españoles de cuya sinceridad no dudamos y cuyo juicio valoramos en mucho, y profesores norteamericanos en cuya compañía nos honramos, nos han animado a llevar a término la obra empezada en Libros y autores clásicos. Por su interés en nuestro trabajo y por su estímulo les damos rendidas gracias.

C. B.

Guitiriz, Lugo.Julio de 1924.

« ПредыдущаяПродолжить »